Recuerdo el vinilo "Al final de este viaje" como un tesoro entre todos los demás del salón, recuerdo encontrarme el estribillo de Ojalá escrito en un papel que me acompaña desde entonces, recuerdo pedir que me la tocaran mil veces, intentar aprenderla con el ukelele. Recuerdo, como todos a los que nos gusta, intentar buscarle un significado a la letra más allá de lo que realmente es, una preciosa y desgarradora canción de amor.
Silvio Rodriguez hace apología de esa inventiva y estúpida esperanza humana que siempre nos hace soñar y plantear mil y un futuros posibles ante la realidad y sus malditas circunstancias.
Ya hemos disfrutado junto a Luis Eduardo Aute y su Sin tu latido a este cubano que sin lugar a dudas a llegado al alma de mucha gente desde hace mas de cuatro décadas, ene se mismo disco, su álbum más sonado, también podéis encontrar La Canción del Elegido, canción protesta que nunca se ha aclarado si esta dedicada al Che, a Sandino o a cualquier revolucionario cubano pero sin lugar a dudas es una canción que solo el podría haber escrito.
"Comprendió que la guerra era la paz del futuro, lo mas terrible se aprende en seguida y lo hermoso nos cuesta la vida"
Hoy nos decantamos por Ojalá, aunque después de este verso no sepamos muy bien el porqué.